P. Carlos Da Meda cumplió 90 años

Llegó a Chile proveniente de Italia en 1952, a la edad de 23 años.

El miércoles 27 de marzo, la Congregación Salesiana de Puerto Montt dio gracias a Dios por los noventa años de vida del Padre Carlos Da Meda, quien ha dedicado su vida a Chile.

Carlinos da Meda Fabris nació el 27 de marzo de 1929 en un pueblo de Isola, Provincia de Vicenza en Italia. En 1947 inicia su Aspirantado Misionero en Ivrea, Italia. Hace su noviciado y Primera Profesión en Villa Moglia el 16 de agosto de 1952.

Su vocación sacerdotal y misionera lo traen a Chile el 15 de diciembre del mismo año, continuando su noviciado en Santiago. Llega a Punta Arenas en 1956. El 31 de diciembre de 1957, hizo su profesión perpetua en el Templo Sagrada
Familia de Macul.

Hasta 1958 desarrolla su trabajo en el Instituto Don Bosco como clérigo. El 15 de septiembre de 1962 es ordenado sacerdote por el Cardenal Raúl Silva en el Templo Don Bosco de La Cisterna, eligiendo como lema sacerdotal: “Hágase tu Voluntad”.

En la Diócesis de Punta Arenas se destaco por su espiritualidad eucarística y especial atención a los enfermos, como también por su maestría en el uso de los bienes económicos en las construcciones de templos y espacios parroquiales. Destacan el templo parroquial Cristo Obrero, el templo de la comunidad Santo Domingo Savio, el templo de la comunidad Nuestra Señora de las Nieves, oficinas parroquiales y salones.

Fue Vicario General de la Diócesis de Magallanes con el P. Obispo Tomás González. Su servicio pastoral tuvo como destinarios privilegiados a los jóvenes, comunidades y parroquias de la zona austral, especialmente de Punta Arenas: En Magallanes, la Diócesis conoció de su servicio cerca de cuatro décadas en diversas funciones, incluida la de Vicario del Obispo.

Actualmente el Padre Carlos ha vuelto y está nuevamente presente en la parroquia salesiana de Puerto Montt. Aquí la comunidad ha conocido de los dones con que Dios adorna la Vida del Padre Carlos, un espíritu joven, muy trabajador, maestro ingeniero en maderas, profunda piedad en sus Eucaristías y Adoración Eucarística, gran Confesor, ágil en su Vocación de visita a los enfermos, y gran Amor a María Santísima que lo llevo a Construir nuestra Capilla dedicada a María Auxiliadora para la Adoración Eucarística.

El Padre Carlos Dameda es un ejemplo de fidelidad y servicio, siempre presente en los grupos y en la Parroquia Las capillas de San Alberto y Laura Vicuña han gozado y gozan de su paternidad y presencia sacerdotal.